El tópico grecolatino del concilio de los dioses
26 marzo, 2011
Debería presumir en este artículo de haber escrito yo misma el libro que voy a presentar, pero no lo haré. Todos sabemos lo que cuesta escribir una tesis y que luego te la publiquen en alguna editorial que merezca la pena, así que no voy a insistir en ello. De lo que sí puedo presumir aquí, que no trato cuestiones filológicas sino tipográficas, es de la maquetación del volumen.[1]
Tipografía
Cuando enviamos el manuscrito (el pdf, entiéndase) a los de la editorial Olms, nos contestaron sorprendidísimos de que tuviera «—amazingly!— already the layout ready for printing». Y no podía ser menos, claro. Mi tesis era un tocho de más de setecientas páginas, y para hacerla publicable había que dejarla en cuatrocientas o poco más. Y lo logré quitando impedimenta ad tesin y convirtiendo el texto en una monografía más útil y práctica. Y ajustando el layout, como decían ellos, con el InDesign y con la maravillosa fuente Arno Pro, del genial Robert Slimbach. La Arno no sólo incluye tamaños ópticos para textos pequeños o grandes, toda clase de versales, números antiguos, variantes decorativas y ligaduras necesarias o caprichosas, sino que todo ello existe también para el griego politónico y para el cirílico. Quod erat fruendum, claro.
Maquetación
La redacción de mi tesis fue pasando por diferentes procesadores de texto según avanzaba. La empecé con un venerable WordPerfect 5.1, que me dejaba incrustar letras griegas —de manera penosa, pero posible—, y luego fui pasando por diversas versiones de MS Word, con las que, hasta que Windows no se «convirtió» al Unicode, no había manera humana de escribir en Griego decentemente. La acabé con el Word 2003, que he de reconocer que era el mejor que había utilizado, en Unicode y usando fuentes Open Type, pero el resultado era bueno sólo como trabajo escolar (como Tesis, quiero decir…); no era publicable tal cual.
Así que la pasé toda al Adobe InDesign, que para aquel entonces ya permitía insertar notas a pie de página, y le di un buen lavado de cara. Había que ahorrar páginas pero sin sacrificar legibilidad, y creo que el resultado no quedó nada mal.
Tuve que condensar en uno solo los dos índices que tenía el original (por aquello del espacio, mayormente), y el InDesign resultó una herramienta maravillosa también en este caso. Me hizo ilusión poder utilizar la negrita, aunque sólo fuera para marcar algunos numeritos.
Reconozco que para este libro seguí muy de cerca los consejos del Bringhurst,[2] y me alegra que se note: es muy evidente su influencia en la estructura de la página, las notas al pie, el color, el ritmo del texto y los títulos, etc.
Making-off del reportaje
Como puede observarse por la foto anterior, Penny estaba interesadísima en lo que estábamos haciendo, con el trípode, la cámara y tanto espacio libre en la mesa, y se empeñaba en ayudar. Así que le saqué un retrato para la posteridad. Tiene seis meses.
Notas
- ↑Referencia completa: S. Romano Martín (2009), El tópico grecolatino del concilio de los dioses. Spudasmata 125, Hildesheim: Olms, 464pp., ISBN: 978-3-487-13984-5. Remito a Google Books para más información sobre el libro: librerías, bibliotecas, vista de fragmentos, etc.
- ↑The Elements of Typographic Style, la obra maestra del poeta y tipógrafo Robert Bringhurst. Es uno de mis libros de cabecera desde hace tiempo, como no podría ser menos.
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